“Latinoamérica te viste”: moda, cultura e industria en Buenos Aires

“Latinoamérica te viste”: moda, cultura e industria en Buenos Aires

Sandra Oviedo, presidenta de CAMIL, explicó cómo la iniciativa “Latinoamérica te viste” impulsa la moda regional como puente cultural e industrial.

Entrevista | Sandra Oviedo, presidenta de CAMIL

“Latinoamérica te viste”: cuando la moda se convierte en puente cultural.

En el mapa cada vez más dinámico de la moda internacional, Camilatinoamérica reafirma su presencia en Buenos Aires como un nodo estratégico donde convergen diseño, identidad e industria en un diálogo que trasciende geografías. Más que una plataforma, se erige como un ecosistema que articula miradas diversas bajo una misma premisa: la moda como lenguaje universal. Al frente de esta arquitectura se encuentra Sandra Oviedo, cuya visión redefine el rol del sector al concebirlo no solo desde la estética, sino como una herramienta activa de integración cultural y proyección internacional, capaz de tender puentes entre territorios, tradiciones y nuevos mercados.

—¿Cuál es hoy el verdadero objetivo de la cámara?

—“CAMIL nace con una misión clara: generar un intercambio cultural profundo entre países de Latinoamérica y del mundo hispanohablante. Buscamos potenciar el diseño, pero también industrializar la moda, proyectarla hacia otros continentes y convertirla en una plataforma de oportunidades reales para los creadores.”

Lejos de replicar los formatos tradicionales de las semanas de la moda, CAMIL se define como una red activa. No es una franquicia, sino una estructura con personería jurídica que articula cámaras, asociaciones y empresas en distintos países. “Abrimos sedes —explica Oviedo— para acompañar el recorrido de cada diseñador y potenciar su proyección internacional con una mirada estratégica y sostenida en el tiempo.”

Fundada en 2018, la cámara surge como resultado de la trayectoria de su presidenta en distintas áreas del sector. Tras consolidar su productora OM, Oviedo apostó por una idea disruptiva: reunir diseñadores de diversos países en una misma pasarela. Así nació un modelo que hoy define la identidad de CAMIL.

—¿Qué distingue a CAMIL dentro del circuito de la moda?

—“Nuestra esencia es internacional. Cada desfile reúne al menos cinco países, con diseñadores consagrados y emergentes. No se trata solo de mostrar colecciones, sino de generar vínculos, circulación de saberes y oportunidades concretas.”

Esta visión se refleja también en su estructura institucional. Federico Visueti, vicepresidente y embajador cultural de la moda panameña, proyecta el diseño latinoamericano hacia Asia, Europa y Latinoamérica. Por su parte, Lorena Marín, como vicepresidenta segunda, aporta una mirada estratégica desde Paraguay, consolidando una red que trasciende fronteras.

El próximo 10 de abril, la novena edición de “Latinoamérica te viste” reafirma ese espíritu. La pasarela reunirá talento de Argentina, Panamá, México, Chile y Perú en una narrativa donde tradición y vanguardia dialogan sin tensiones. Desde la impecable sastrería de Fito Santo André hasta las propuestas textiles del diseñador peruano Marco Moyano —reconocido por la creación del primer poncho peruano en cuero—, el evento se configura como un mosaico de identidades.

En esta edición también destaca la participación de Anna Gia, diseñadora mexicana originaria de Michoacán, cuyas creaciones reivindican la cultura y la identidad de su país desde una mirada contemporánea. A esto se suma la presencia de nuevos talentos provenientes de instituciones como EAMODA, reafirmando uno de los pilares de CAMIL: abrir espacio a las nuevas generaciones.

—¿Qué lugar ocupa la industria dentro de esta visión?

—“Es central. No hablamos solo de visibilidad, sino de inserción real. Trabajamos para que los productos circulen, se comercialicen y encuentren nuevos mercados. Esa es la verdadera industrialización de la moda.”

En un contexto donde el sistema fashion revisa sus estructuras, CAMIL emerge como una alternativa con identidad propia: colectiva, diversa y profundamente latinoamericana.

La invitación no se agota en la pasarela. Durante dos jornadas, el público podrá sumergirse en una experiencia donde la moda se entrelaza con el arte y la cultura, expandiendo sus límites más allá del desfile.

El 10 de abril, el Centro Naval será el escenario del desfile principal, un punto de encuentro donde convergen talento, identidad y proyección internacional.

La experiencia continúa el 11 de abril en el Claridge Hotel, que abrirá sus puertas a una exposición cultural gratuita, invitando al público a recorrer de cerca el universo creativo de los diseñadores. Allí, no solo se presentarán colecciones, sino que también podrán adquirirse piezas, en un espacio donde la moda se vuelve tangible y cercana.

Todo estará acompañado por expresiones artísticas como el tango, el malambo y diversas tradiciones latinoamericanas, consolidando una propuesta que celebra la riqueza cultural de la región y transforma el evento en una experiencia viva, abierta y profundamente sensorial.

Antes de concluir, Sandra Oviedo destaca un punto clave:

—“Nada de esto sería posible sin el acompañamiento de las embajadas, que comprenden el valor de la moda como puente cultural. CAMIL abraza y entrelaza el arte, la industria y las tradiciones para proyectarlas al mundo.”

Porque aquí, la moda no solo se viste: se conecta, se comparte y se transforma en un lenguaje común.