EE.UU. anticipa una fuerte respuesta contra Irán en plena guerra en Medio Oriente

EE.UU. anticipa una fuerte respuesta contra Irán en plena guerra en Medio Oriente

Estados Unidos advirtió que responderá con fuerza a Irán tras nuevos ataques en Jerusalén y Dubái. El conflicto en Medio Oriente cumple una semana.

La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que “Irán será golpeado duro”, en medio de una guerra que ya lleva una semana y que incluye bombardeos, ataques con misiles y operaciones militares en varios países de la región.

La advertencia del mandatario estadounidense se produjo después de una nueva serie de ataques atribuidos a Irán, entre ellos un bombardeo contra el aeropuerto internacional de Dubái, que obligó a suspender temporalmente operaciones en la terminal aérea considerada una de las más transitadas del mundo para vuelos internacionales.

Nuevos ataques y sirenas antiaéreas en Israel

Durante la jornada del viernes también se registraron explosiones en Jerusalén tras un nuevo ataque iraní que activó las sirenas antiaéreas en distintos puntos de Israel.

De acuerdo con reportes oficiales, en las últimas 24 horas se emitieron al menos seis alertas en el país mientras se escuchaban detonaciones provocadas por misiles interceptados por el sistema de defensa aérea israelí.

La escalada militar se da luego de una serie de bombardeos israelíes sobre Teherán, donde se observaron columnas de humo tras nuevos ataques dirigidos contra objetivos considerados estratégicos por las fuerzas israelíes.

Según información difundida por Israel, más de 80 aviones de combate participaron en operaciones que alcanzaron infraestructura militar clave del régimen iraní.

Entre los objetivos atacados se mencionaron depósitos de misiles balísticos, instalaciones subterráneas de comando y bases de lanzamiento que, según el gobierno israelí, estaban dirigidas contra su territorio.

 

Operaciones militares en Líbano

En paralelo a los bombardeos, el Ejército israelí desarrolló una operación en Líbano con el objetivo de buscar restos o información relacionada con el piloto Ron Arad, desaparecido desde 1986 tras ser capturado durante un conflicto en ese país.

El operativo incluyó el despliegue de helicópteros y fuerzas especiales en el Valle de la Bekaa.

De acuerdo con las autoridades israelíes, la incursión no dejó heridos, aunque finalmente no se encontraron rastros del militar desaparecido.

En esa misma zona, el grupo chií Hizbulá aseguró haber mantenido enfrentamientos con tropas israelíes que ingresaron por vía aérea.

Según un comunicado difundido por el movimiento, los combates incluyeron intercambio de fuego y bombardeos para cubrir la retirada de los soldados.

Ataques en el Golfo y tensión en el estrecho de Ormuz

La expansión del conflicto también alcanzó a otros países del Golfo.

Arabia Saudita informó que logró interceptar dos misiles balísticos y cuatro drones que se dirigían hacia instalaciones militares y petroleras.

Las autoridades saudíes señalaron que los proyectiles fueron destruidos sin provocar víctimas, aunque fragmentos impactaron en zonas cercanas.

Mientras tanto, el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo para el transporte de petróleo, se mantiene bajo fuerte tensión.

Estados Unidos anunció que escoltará barcos petroleros para garantizar la seguridad en esa ruta marítima clave para el comercio energético global.

Desde Irán, los Guardianes de la Revolución respondieron que se encuentran “a la espera” de las fuerzas estadounidenses que se desplazarán hacia la zona.

 

La respuesta del gobierno iraní

El presidente iraní rechazó la exigencia de una rendición incondicional planteada por Estados Unidos y aseguró que se trata de un “sueño que deberían llevarse a la tumba”.

Al mismo tiempo, el gobierno iraní ofreció disculpas por los ataques que afectaron a países vecinos, aunque aclaró que las ofensivas están dirigidas contra bases e intereses estadounidenses en la región.

En un contexto de creciente tensión diplomática y militar, la guerra en Medio Oriente continúa ampliando su alcance y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada regional aún mayor.