Veterano de Malvinas de Villa Mercedes logró frenar la subasta de una carta robada en la guerra
Héctor Daniel Ponce, Veterano de Guerra de Malvinas oriundo de Villa Mercedes, logró frenar la subasta de una carta escrita en las islas y espera recuperarla.

La historia de Héctor Daniel Ponce, veterano de la Guerra de Malvinas oriundo de Villa Mercedes, conmovió en las últimas horas luego de conocerse que logró frenar la subasta de una carta que había escrito durante el conflicto bélico de 1982 y que le fue quitada mediante engaños poco tiempo después de terminada la guerra.
La pieza histórica había aparecido publicada en el sitio internacional eBay y estaba próxima a ser vendida al mejor postor. Sin embargo, tras una fuerte campaña impulsada por allegados, veteranos y usuarios en redes sociales, la plataforma retiró la publicación y anunció que la correspondencia será devuelta a su verdadero dueño.
Para Ponce, no se trata simplemente de una carta.
Es una parte de su vida, de su historia y de la memoria de Malvinas.
Cartas escritas en la soledad de las trincheras
Durante la guerra, Héctor Daniel Ponce tenía apenas 19 años y formaba parte de la Compañía de Ingenieros Anfibios de la Infantería de Marina.
En medio del frío, la incertidumbre y las tareas en campos minados cerca de Puerto Argentino, encontraba refugio escribiéndole a su familia.
Lo hacía generalmente al caer la tarde, cuando comenzaba a oscurecer y la soledad de las trincheras se hacía más profunda.
En total envió 17 cartas desde las islas.
Textos cargados de emociones, recuerdos y pensamientos de un joven soldado argentino en plena guerra.
El engaño que le arrebató sus recuerdos
Dos años después del conflicto, en 1984, una persona llegó a su casa en Villa Mercedes asegurando ser veterano de guerra.
Según relató Ponce, el hombre se movilizaba en muletas y afirmó que el reconocido escritor Ernesto Sábato estaba preparando un libro sobre Malvinas y necesitaba recopilar cartas originales de soldados argentinos.
Héctor, que en aquel entonces trabajaba en el ferrocarril, ofreció entregar fotocopias, pero el supuesto intermediario insistió en que Sábato exigía los documentos originales.
Con la ilusión de que su experiencia y la de tantos compañeros quedara reflejada en una obra histórica, decidió confiar y entregó las cartas.
La misma maniobra fue utilizada con otros excombatientes.
Tiempo después, durante un viaje a Buenos Aires, Ponce decidió visitar personalmente a Ernesto Sábato en Santos Lugares. Allí recibió una respuesta devastadora: el escritor jamás había solicitado ese material.
“Ahí se me vino el mundo abajo”, recordó años más tarde.
Desde entonces creyó que aquellas cartas habían desaparecido para siempre.
El hallazgo inesperado en una subasta internacional
Décadas después, un mensaje en Facebook cambió todo.
Su amigo Jesús Lepes descubrió que una de las cartas escritas por Ponce durante la guerra estaba siendo ofrecida en eBay para ser subastada.
La correspondencia estaba fechada el 29 de abril de 1982, apenas dos días antes del inicio del ataque británico.
“Por eso la carta tiene una letra prolija. En el colegio tenía diez en caligrafía. Cuando la guerra comenzó, la letra cambió”, contó emocionado.
La aparición de la carta reabrió recuerdos, heridas y emociones profundamente ligadas a Malvinas.
Con el acompañamiento del abogado Christian Burruchaga y su equipo, comenzó una intensa campaña para exigir que la pieza fuera retirada de la subasta y restituida a su propietario legítimo.
El reclamo tomó rápidamente repercusión y recibió apoyo de personas de distintas partes del país, incluso de quienes se ofrecieron a colaborar económicamente para intentar recuperarla.
Finalmente, eBay comunicó que retiraba la publicación y que la carta sería devuelta.
“En mi casa se respira Malvinas”
La guerra marcó para siempre la vida de Héctor Daniel Ponce.
Tras regresar al continente el 20 de junio de 1982 a bordo del rompehielos ARA Almirante Irízar, inició un largo y difícil proceso de posguerra.
Durante veinte años no pudo hablar sobre lo vivido en las islas.
Con el tiempo logró reconstruirse junto a su familia. En 1988 se casó con Nancy, a quien define como “su gran sostén”, y juntos formaron una familia con dos hijos y tres nietos.

En 2014 regresó a Malvinas gracias a un programa impulsado por el Gobierno de San Luis.
“Es muy sanador viajar a Malvinas. Es reconfortante caminar por los lugares donde estuve en la guerra y donde ahora reina la paz”, expresó.
Un museo para mantener viva la memoria
Hace años, Ponce decidió transformar el dolor y los recuerdos en memoria colectiva.
Así nació un museo dedicado a la Guerra de Malvinas en Villa Mercedes, ubicado sobre avenida Los Álamos 1851.
El espacio reúne diarios, revistas, uniformes, objetos recuperados de las islas y piezas históricas vinculadas al conflicto.
Entre los elementos más impactantes se encuentran restos del Crucero General Belgrano, una balsa original del buque y fragmentos de aeronaves argentinas utilizadas durante la guerra.
También conserva objetos profundamente simbólicos, como unas zapatillas Flecha utilizadas por soldados, restos de equipos de combate y hasta un frasco de dulce de durazno recuperado de una trinchera que, décadas después, aún permanecía en condiciones.

Hoy, mientras espera reencontrarse con la carta perdida durante más de cuarenta años, Héctor Daniel Ponce sabe que aquello que escribió en las trincheras no pertenece solamente a su historia personal.
También forma parte de la memoria argentina.
















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