Coco Chumino: calzado artesanal peruano que busca conquistar Argentina y el mundo

Coco Chumino: calzado artesanal peruano que busca conquistar Argentina y el mundo

Ángel Chumino cuenta la historia de Coco Chumino, una marca peruana que une artesanía, diseño e identidad y prepara su llegada a Argentina.

COCO CHUMINO: EL ARTE DE CAMINAR CON IDENTIDAD PERUANA

Desde Virú, Perú, Ángel Chumino convirtió el oficio artesanal del calzado en una propuesta contemporánea que busca llevar la identidad peruana a las grandes ciudades del mundo.

 

ENTREVISTA A ÁNGEL CHUMINO

Hay objetos cotidianos que trascienden su función para convertirse en expresión, identidad y memoria. Un par de zapatos puede ser mucho más que aquello que llevamos en los pies: puede contar una historia, revelar un territorio y transmitir el conocimiento de las manos que lo hicieron.

Desde Virú, en la provincia de La Libertad, Perú, Ángel Chumino encontró en el calzado una manera de unir oficio artesanal, creatividad y diseño contemporáneo. Al frente de Coco Chumino, su propuesta comienza a cruzar fronteras y a abrirse camino en nuevos mercados latinoamericanos.

En esta entrevista, Ángel Chumino habla de sus raíces, del valor del trabajo manual, de los desafíos de internacionalizar una marca artesanal y de la importancia de conservar la identidad cuando se busca conquistar el mundo.

“EL PERÚ SIGUE SIENDO NUESTRO PUNTO DE PARTIDA”

Ángel, antes de hablar de diseño y de Coco Chumino, me gustaría conocer al hombre detrás de la marca. ¿Dónde nació, cuáles son sus raíces y qué lugar ocupa hoy en su vida ese territorio peruano que lo vio crecer?

Ángel Chumino: Nací en Virú, que es una provincia de La Libertad, Perú, y mis raíces están profundamente vinculadas al Perú. Crecer en un país con tanta riqueza cultural, artesanal y creativa ha sido una parte importante de quién soy y de la manera en que entiendo el diseño.

Hoy, aunque Coco Chumino ha comenzado a cruzar fronteras, el Perú sigue siendo nuestro punto de partida. Es nuestra inspiración, nuestra identidad y también el lugar desde donde queremos mostrarle al mundo lo que somos capaces de crear.

¿Qué recuerdos de su infancia, de su familia o de su entorno cree que fueron sembrando, sin saberlo, la sensibilidad que hoy expresa a través del diseño?

Ángel Chumino: Creo que muchas veces uno no se da cuenta de dónde nacen sus propias inquietudes hasta que pasa el tiempo. Hay recuerdos de la infancia, de la familia, de observar cómo se hacían las cosas con las manos y de valorar el trabajo detrás de cada objeto que, de alguna manera, terminan formando parte de nuestra sensibilidad.

En mi caso, esa conexión con el hacer, con los materiales y con el trabajo manual fue tomando sentido con los años. Hoy, cuando diseño, no pienso solamente en que un zapato sea bonito; pienso en lo que transmite, en cómo está construido y en la historia que puede llevar consigo.

DEL OFICIO A LA CREACIÓN

¿Cómo nació su pasión por el calzado? ¿Hubo una persona, un momento o una experiencia que despertara en usted el deseo de transformar un oficio tradicional en una forma de expresión creativa?

Ángel Chumino: Mi acercamiento al calzado nació desde el propio oficio, desde aprender haciendo. Poco a poco entendí que detrás de un par de zapatos existe muchísimo más que una función: existe diseño, técnica, proporción, material, tiempo y, sobre todo, una identidad.

Fue ahí cuando empecé a verlo como una forma de expresión. El calzado me permitió unir algo que me apasionaba: el trabajo manual con la creatividad y el diseño.

El calzado es uno de los oficios más antiguos y complejos dentro de la industria de la moda. ¿Cómo fueron sus primeros pasos en este mundo y qué significó para usted aprender el oficio desde el hacer, desde las manos?

Ángel Chumino: Mis primeros pasos fueron justamente desde el hacer. Aprender el oficio desde las manos te enseña algo que ningún libro puede transmitir completamente: el respeto por el proceso.

Aprendes que cada detalle importa, que un material tiene su propio comportamiento y que para conseguir una pieza bien terminada se necesita paciencia, práctica y mucha observación.

¿Qué fue lo más difícil de aquellos comienzos y qué aprendizajes de esa primera etapa todavía permanecen en su manera de diseñar?

Ángel Chumino: Lo más difícil fue entender que crear algo diferente requiere tiempo. Al comienzo uno quiere ver resultados rápidamente, pero el oficio te obliga a aprender, equivocarte y volver a intentarlo.

Ese aprendizaje todavía permanece en mi manera de trabajar. No buscamos simplemente producir zapatos; buscamos desarrollar piezas que tengan carácter y que puedan mantenerse vigentes más allá de una temporada.

¿En qué momento comprendió que el calzado podría convertirse no solamente en un producto, sino en una pieza de diseño capaz de contar una historia y transmitir identidad?

Ángel Chumino: Cuando entendí que un zapato puede comunicar quién eres incluso antes de decir una palabra.

Ahí comprendí que el diseño podía convertirse en una herramienta para contar historias. Un material, una textura, una forma o un detalle pueden transmitir una referencia cultural, una emoción o una parte de nuestra identidad.

COCO CHUMINO: UNA MARCA CON IDENTIDAD

¿Cómo nace Coco Chumino? ¿Cuál fue la idea inicial detrás de la marca y qué quería expresar cuando decidió darle vida?

Ángel Chumino: Coco Chumino nace con la intención de crear algo que uniera el oficio artesanal con una visión contemporánea del diseño.

Queríamos demostrar que el calzado artesanal peruano podía tener una propuesta propia, sofisticada y capaz de presentarse en escenarios internacionales.

Desde el inicio buscamos trabajar con cuero premium y materiales de alta calidad, cuidando el proceso y dando valor al trabajo hecho a mano. Pero, sobre todo, queríamos que cada pieza tuviera identidad. Para nosotros es importante conocer y cuidar los materiales porque forman parte esencial del resultado final. La calidad no está solamente en cómo se ve una pieza, sino también en cómo se siente, cómo se construye y cuánto cuidado existe detrás de ella.

Sus diseños han comenzado a traspasar fronteras. ¿Cuáles fueron los principales desafíos que debió enfrentar para lograr posicionar una propuesta de diseño artesanal peruano en mercados internacionales?

Ángel Chumino: El principal desafío ha sido demostrar que lo artesanal no significa necesariamente tradicional en el sentido de quedarse en el pasado.

Queremos conservar el valor del trabajo manual, pero llevarlo hacia una propuesta actual. También ha significado aprender a entender nuevos públicos, nuevas formas de comercialización y diferentes mercados, sin perder aquello que hace reconocible a Coco Chumino.

¿En qué ciudades, países y escenarios internacionales ha estado presente Coco Chumino? ¿Qué significó para usted ver sus creaciones fuera de Perú?

Ángel Chumino: Chile ha sido nuestro primer gran paso fuera del Perú. Hemos desarrollado showrooms y presentado la marca en distintas oportunidades, y la recepción fue muy importante para nosotros.

Ver nuestras piezas fuera del país fue una confirmación de que existe un público que puede conectar con nuestra propuesta. No se trata solamente de vender un zapato en otro país, sino de llevar una parte de nuestra identidad y demostrar que desde el Perú también podemos crear productos con una visión internacional

 

ARGENTINA, UN NUEVO CAPÍTULO

Y pensando en Argentina, sabemos que próximamente Coco Chumino llegará a nuestro país. ¿Qué significa este nuevo paso dentro de la historia de la marca y qué espera encontrar en el público argentino?

Ángel Chumino: Argentina representa un nuevo capítulo para Coco Chumino. Llegamos con mucha expectativa y, sobre todo, con ganas de conectar directamente con el público.

Nos interesa que conozcan nuestras piezas, pero también que conozcan la historia que existe detrás de ellas y el trabajo de quienes las hacen.

Esperamos encontrar un público que valore el diseño, la calidad y las propuestas que tienen una identidad propia.

LA HERENCIA ARTESANAL DEL PERÚ

Perú posee una de las tradiciones artesanales más antiguas y ricas de Latinoamérica. ¿Cuánto de esa herencia está presente en Coco Chumino?

Ángel Chumino: Está muy presente. Para nosotros, nuestras raíces no son solamente un elemento decorativo. Son parte de nuestra manera de entender el diseño.

Perú tiene una riqueza enorme en materiales, técnicas, colores, texturas, historias y símbolos. Tomamos referencias de esa identidad y buscamos reinterpretarlas desde una mirada contemporánea.

Cuando hablamos de artesanía, muchas veces pensamos únicamente en la técnica. Pero detrás de cada pieza existen conocimientos, tiempo, manos y una historia. ¿Qué hay detrás de un par de Coco Chumino que el consumidor quizás no alcanza a percibir a simple vista?

Ángel Chumino: Detrás de un par de Coco Chumino hay muchas horas de trabajo, conocimiento y atención a los detalles.

Hay personas que conocen el oficio, que entienden los materiales y que intervienen en cada etapa para conseguir el resultado que buscamos.

Cuando alguien compra un par de Coco Chumino, no está llevando únicamente un producto terminado. Está llevando el trabajo y el conocimiento que existen detrás de una pieza hecha a mano.

¿Qué debería conocer un consumidor internacional cuando compra una pieza de Coco Chumino que no puede explicarse simplemente en una etiqueta o en el precio?

Ángel Chumino: Debería saber que el valor de una pieza artesanal está también en aquello que no siempre se puede ver inmediatamente.

Está en el tiempo, en la técnica, en la selección de materiales y en las manos que participaron en su creación.

Por eso buscamos que nuestros clientes entiendan que están adquiriendo una pieza de diseño con una historia y no simplemente un par de zapatos.

EXCLUSIVIDAD Y TRABAJO ARTESANAL

¿Cada diseño es único o existen procesos que permiten reproducir determinadas piezas? ¿Qué lugar ocupa la exclusividad dentro de la identidad de la marca?

Ángel Chumino: Tenemos diseños que forman parte de nuestras colecciones y que pueden reproducirse, pero cada pieza conserva el carácter propio del trabajo artesanal.

La exclusividad es importante para Coco Chumino porque queremos que nuestros clientes sientan que están adquiriendo algo especial. No buscamos una producción masiva; buscamos desarrollar piezas con identidad, calidad y personalidad.

¿Cree que hoy existe una mayor valoración internacional por los productos que recuperan el trabajo artesanal, la producción consciente y el saber de los pueblos?

Ángel Chumino: Sí. Creo que cada vez existe mayor interés por conocer quién está detrás de un producto, cómo se hizo y de dónde proviene.

El consumidor ya no busca solamente algo atractivo. También quiere encontrar una historia, una identidad y un valor que vaya más allá del producto.

Y ahí Latinoamérica tiene muchísimo que aportar.

 

CRECER SIN PERDER LA ESENCIA

¿Dónde se desarrollan actualmente las principales actividades de Coco Chumino y qué canales utilizan para acercar la marca al público: ferias, showrooms, desfiles, tiendas, plataformas digitales u otros espacios?

Ángel Chumino: Coco Chumino mantiene sus raíces y operaciones en Perú, con presencia en Lima y Trujillo, y desde ahí hemos ido desarrollando nuestra expansión.

Trabajamos a través de nuestros espacios físicos, canales digitales, showrooms y experiencias directas con nuestros clientes.

Los showrooms han sido especialmente importantes porque nos permiten presentar las colecciones de una manera más cercana y generar una experiencia alrededor de la marca.

¿Qué mercados internacionales despiertan actualmente mayor interés por sus diseños y hacia dónde le gustaría llevar Coco Chumino en los próximos años?

Ángel Chumino: Actualmente estamos mirando con mucho interés Latinoamérica, especialmente mercados donde existe una sensibilidad hacia el diseño y los productos con identidad.

Chile fue un primer paso muy importante y ahora Argentina representa una nueva oportunidad.
A futuro queremos continuar llevando Coco Chumino a diferentes ciudades y países, pero siempre de una manera coherente con la esencia de la marca.

¿Qué significa para usted que una marca artesanal peruana pueda competir en escenarios internacionales sin abandonar sus raíces?

Ángel Chumino: Significa demostrar que: nuestras raíces no son una limitación, sino una fortaleza.
No necesitamos dejar de ser peruanos para competir internacionalmente. Al contrario, creo que nuestra identidad es precisamente lo que puede diferenciarnos.

 

EL POTENCIAL DE LA MODA LATINOAMERICANA

Desde su experiencia, ¿cuál cree que es hoy el verdadero potencial de la moda latinoamericana frente al mundo?

Ángel Chumino: Latinoamérica tiene una enorme capacidad creativa. Tenemos historia, cultura, materiales, técnicas y personas con muchísimo talento.

Creo que el reto está en aprender a mostrar todo ese potencial con una visión contemporánea y con estándares que permitan competir internacionalmente.

¿Considera que el gran valor diferencial de la moda peruana está precisamente en esa unión entre materia prima, conocimiento ancestral, trabajo manual y diseño contemporáneo?

Ángel Chumino: Sí. Esa combinación es muy poderosa.

Tenemos una herencia artesanal muy importante, pero también tenemos una nueva generación de diseñadores que está reinterpretando esa herencia y llevándola hacia propuestas actuales.
Cuando conseguimos unir tradición y diseño contemporáneo, podemos crear algo que sea verdaderamente nuestro y, al mismo tiempo, pueda ser entendido y valorado en cualquier parte del mundo.

 

DISEÑAR ES COMUNICAR

Después de todo el camino recorrido, ¿qué significa para usted diseñar?

Ángel Chumino: Diseñar es comunicar. Es tomar una idea, una emoción o una referencia y convertirla en algo que otra persona pueda sentir y llevar consigo.

En mi caso, diseñar también significa representar una parte de lo que somos y demostrar que desde el Perú podemos crear piezas capaces de caminar por cualquier ciudad del mundo.

 

“LLEVAR SUEÑOS EN LOS PIES”

Hay una frase de Roger Vivier que me gusta mucho y que dice: “Llevar sueños en los pies es comenzar a hacer realidad tus sueños”. ¿Qué representa para usted llevar el nombre de Coco Chumino a través de un objeto tan cotidiano como un zapato y convertirlo en una pieza de diseño único que puede caminar por las grandes ciudades del mundo?

Ángel Chumino: Me parece una frase muy cercana a lo que significa Coco Chumino.

Un zapato es un objeto cotidiano, pero también acompaña a una persona en momentos importantes de su vida. Camina con ella, la representa y forma parte de su historia.

Para mí, ver un Coco Chumino caminando fuera del Perú significa mucho más que ver un producto vendido en otro país. Significa ver una idea que nació aquí, en nuestro territorio, llegando a lugares que quizás algún día solamente imaginamos.

Eso es parte del sueño: que una pieza hecha en Perú pueda caminar por las grandes ciudades del mundo sin perder su identidad.

UN MENSAJE PARA LAS NUEVAS GENERACIONES

Y para cerrar, quisiera pedirle una reflexión. Si pudiera dejar un mensaje a las nuevas generaciones sobre identidad, oficio, perseverancia y el valor de nuestras raíces latinoamericanas, ¿cuál sería? 

Ángel Chumino: Les diría que no tengan miedo de comenzar desde lo que tienen.

A veces pensamos que para llegar al mundo necesitamos dejar atrás nuestras raíces, cuando en realidad nuestras raíces pueden ser aquello que nos haga diferentes.
Hay que aprender el oficio, respetar los procesos, equivocarse y volver a intentarlo. No existen caminos rápidos para construir algo que realmente tenga valor.

Y, sobre todo, hay que creer en lo que uno hace. A los jóvenes diseñadores que hoy sueñan con llevar una marca latinoamericana al mundo les diría que conozcan primero su propia identidad. Que miren lo que tienen alrededor, que valoren el conocimiento de sus pueblos, de sus familias y de quienes trabajan con las manos. Porque cuando uno sabe de dónde viene, puede caminar mucho más lejos sin perder el rumbo.

Ese es también el camino de Coco Chumino: crecer, llegar al mundo y seguir siendo nosotros.

En un mundo donde la moda busca constantemente nuevas historias, recuperar el valor del oficio, de los materiales, de las manos y de la identidad puede convertirse en una de las formas más auténticas de construir futuro. Las palabras de Ángel Chumino dejan una idea que trasciende al calzado y alcanza a toda una generación de creadores latinoamericanos: las raíces no son un límite, son una fortaleza.