Crisis en Medio Oriente: el bloqueo de Ormuz eleva el precio del petróleo y sacude la economía mundial

Crisis en Medio Oriente: el bloqueo de Ormuz eleva el precio del petróleo y sacude la economía mundial

El bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques en Bab al-Mandeb reducen el comercio de petróleo, aumentan la incertidumbre en los mercados y reavivan las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a colocar a la seguridad energética en el centro de la agenda internacional. El bloqueo del estrecho de Ormuz, sumado a la reactivación de los ataques contra embarcaciones en el estrecho de Bab al-Mandeb, comenzó a afectar el comercio mundial de hidrocarburos, impulsó una suba en el precio internacional del petróleo y generó un escenario de creciente incertidumbre para la economía global.

La interrupción parcial de dos de los corredores marítimos más importantes del planeta para el transporte de crudo redujo la oferta disponible y elevó la preocupación entre los principales países importadores de energía.

Ormuz, un punto estratégico para el suministro mundial

El estrecho de Ormuz constituye una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio internacional de petróleo. Por allí transita habitualmente una parte significativa de las exportaciones provenientes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait, con destino principalmente a los mercados asiáticos.

El agravamiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, en un contexto marcado por el programa nuclear iraní y la creciente influencia de China en la región, derivó en nuevas restricciones al tránsito marítimo y profundizó la volatilidad de los mercados internacionales.

Como consecuencia inmediata, el precio del petróleo comenzó a registrar una presión alcista, mientras analistas y organismos económicos siguen de cerca la evolución del conflicto.

Arabia Saudita busca alternativas para exportar su petróleo

Durante una entrevista concedida a Infobae, el analista internacional Andrei Serbin Pont explicó que Arabia Saudita debió recurrir al oleoducto Petroline para trasladar parte de su producción hacia puertos ubicados sobre el mar Rojo.

No obstante, advirtió que esta alternativa representa una solución limitada y no logra reemplazar el volumen de crudo que habitualmente circula por el estrecho de Ormuz.

El especialista señaló que los mayores perjudicados por esta reducción del flujo comercial son China y otros países asiáticos, principales destinos de ese petróleo, mientras que Estados Unidos enfrenta un impacto más moderado debido a su menor dependencia del crudo procedente del Golfo Pérsico.

Los ataques en Bab al-Mandeb profundizan la crisis logística

A la situación en Ormuz se suma el recrudecimiento de los ataques de los hutíes en el estrecho de Bab al-Mandeb, otro paso marítimo clave para el comercio internacional.

Según explicó Serbin Pont, el grupo armado yemení —históricamente respaldado por Irán— comenzó atacando embarcaciones sauditas y posteriormente amplió sus acciones contra cualquier buque que hubiera cargado petróleo en puertos del reino.

Como consecuencia, numerosas compañías navieras decidieron suspender o modificar sus rutas por razones de seguridad.

"Ahora hay un montón de buques que estaban cargando en puerto de Yanbu, que quieren salir para Asia y no pueden porque corren el riesgo de ser atacados por los hutíes", explicó el analista.

Fuerte caída del tránsito marítimo

Los datos difundidos durante el análisis reflejan la magnitud del impacto sobre el comercio internacional.

  • El tránsito por el estrecho de Ormuz cayó un 31%.
  • En Bab al-Mandeb, la reducción alcanzó el 34%.

Actualmente atraviesan Ormuz menos de nueve buques diarios, mientras que en Bab al-Mandeb dejaron de circular aproximadamente 29 embarcaciones por día respecto de los niveles habituales.

Para los especialistas, esta situación no constituye un hecho aislado, sino una nueva expresión de las disputas geopolíticas que mantienen desde hace años Arabia Saudita e Irán, con los hutíes desempeñando un papel estratégico dentro del conflicto regional.

 

Estados Unidos debate una mayor intervención

En paralelo al deterioro de la situación marítima, el conflicto abrió un nuevo debate político en Washington sobre el costo económico de una mayor intervención militar estadounidense en Medio Oriente.

De acuerdo con Serbin Pont, el presidente Donald Trump amenazó públicamente con destruir infraestructura civil iraní como respuesta a los ataques contra buques comerciales. Sin embargo, hasta el momento las operaciones militares estadounidenses continúan enfocadas exclusivamente en objetivos militares, evitando afectar instalaciones civiles como la red eléctrica iraní.

Más presupuesto para operaciones militares

El analista también indicó que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, solicitó al Senado una ampliación presupuestaria cercana a los 88.000 millones de dólares para sostener las operaciones militares en la región.

A ese pedido se suma otro de 21.000 millones de dólares destinado a la adquisición de municiones.

Según explicó Serbin Pont, el debate volvió a poner sobre la mesa el peso que tiene la industria armamentista en las decisiones estratégicas de Washington, ya que diversas empresas del sector manifestaron su disposición a incrementar la producción si el Congreso aprueba los recursos solicitados.

Mientras tanto, la evolución del conflicto mantiene en alerta a los mercados internacionales, que siguen con atención cualquier novedad sobre el tránsito en Ormuz y Bab al-Mandeb, dos corredores considerados esenciales para el abastecimiento energético mundial.