El INYM eliminó una restricción para las empresas yerbateras y profundiza la desregulación del sector

El INYM eliminó una restricción para las empresas yerbateras y profundiza la desregulación del sector

El INYM eliminó el límite para adquirir estampillas según las ventas previas de cada operador. La medida flexibiliza la actividad yerbatera y forma parte del proceso de desregulación del Gobierno.

 

El INYM eliminó una restricción para las empresas que producen y comercializan yerba mate

El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) avanzó con una nueva medida de desregulación del sector al eliminar una de las restricciones que limitaba la operatoria de las empresas dedicadas a la producción y comercialización de yerba mate. La decisión fue oficializada mediante la Resolución 88/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, y forma parte del proceso de adecuación normativa impulsado por el Gobierno nacional.

La modificación elimina el límite que condicionaba la cantidad de estampillas oficiales que cada operador podía adquirir mensualmente en función de su volumen de ventas registrado en los meses anteriores.

 

¿Qué son las estampillas y por qué son importantes?

Las estampillas oficiales constituyen un requisito obligatorio para la comercialización de yerba mate destinada al consumidor final. Deben colocarse en cada envase y certifican el pago de la Tasa de Inspección y Fiscalización, prevista por la legislación que regula la actividad yerbatera.

Hasta ahora, las empresas solo podían solicitar una cantidad de estampillas equivalente al promedio mensual de las salidas de yerba mate envasada y estampillada registradas durante los tres últimos períodos mensuales.

Con la nueva resolución, esa condición deja de existir.

Qué cambia para las empresas

A partir de la entrada en vigencia de la Resolución 88/2026, el historial reciente de comercialización ya no funcionará como un límite para adquirir estampillas oficiales.

En los fundamentos de la medida, el propio INYM reconoció que el mecanismo anterior podía restringir la operatoria de las empresas al vincular la compra de estampillas con sus antecedentes de comercialización.

La decisión se enmarca en el proceso de desregulación iniciado tras el Decreto 812/2025, que estableció que el organismo no podrá implementar medidas que generen barreras de ingreso al mercado, distorsionen los precios o interfieran en la libre interacción entre oferta y demanda dentro de la cadena yerbatera.

 

También cambian los plazos administrativos

Junto con esta modificación, el INYM publicó la Resolución 85/2026, que introduce una flexibilización en los procedimientos administrativos del organismo.

Desde ahora, las declaraciones juradas, recursos, escritos, descargos y demás documentación sujeta a vencimientos podrán considerarse presentados en término si ingresan hasta las 9 de la mañana del primer día hábil administrativo posterior al vencimiento.

La medida alcanza tanto a la documentación presentada en formato papel como a los trámites realizados a través del Portal del Operador y demás plataformas electrónicas del Instituto.

No obstante, esta flexibilización no se aplicará a las obligaciones de pago. Permanecen excluidos los vencimientos correspondientes a multas, la Tasa de Inspección y Fiscalización y las liquidaciones vinculadas al Convenio de Corresponsabilidad Gremial de la Actividad Yerbatera.

 

¿Qué impacto tendrá la medida?

La principal consecuencia inmediata es una mayor flexibilidad operativa para los establecimientos y empresas del sector, que ya no estarán condicionados por su historial reciente de ventas al momento de solicitar estampillas oficiales.

Sin embargo, la resolución no modifica el precio de la yerba mate, tampoco establece nuevos valores para la materia prima ni introduce cambios directos para los consumidores.

Cualquier eventual impacto sobre el mercado dependerá de la evolución de la oferta y la demanda en los próximos meses y no surge directamente de las disposiciones publicadas.

Con estas decisiones, el INYM continúa adecuando su funcionamiento al nuevo esquema regulatorio promovido por el Gobierno nacional, orientado a reducir las intervenciones administrativas dentro de la actividad yerbatera.