Estudiantes de San Luis investigan cómo retener microplásticos con yerba mate

Estudiantes de San Luis investigan cómo retener microplásticos con yerba mate

Alumnos de una escuela técnica de San Luis investigan si el biochar elaborado con yerba mate y otros residuos puede retener microplásticos del agua.

 

Estudiantes de San Luis investigan cómo utilizar yerba mate para retener microplásticos del agua

Alumnos de la Escuela Técnica N.º 4 “Fray Luis Beltrán” llevan adelante una investigación que aprovecha yerba mate y otros residuos orgánicos para crear biochar y estudiar su capacidad para retener microplásticos presentes en el agua.

 

De la yerba mate a una posible solución ambiental

Los microplásticos representan una preocupación ambiental debido a su presencia en diferentes ambientes acuáticos. Frente a esta problemática, un grupo de 18 estudiantes de la Escuela Técnica N.º 4 “Fray Luis Beltrán”, de San Luis, comenzó a investigar una alternativa que combina ciencia y reutilización de residuos.

El proyecto, denominado “Biochar Sustentable”, busca aprovechar materiales que normalmente son descartados, como la yerba mate, las cáscaras de cítricos y el bagazo cervecero. Estos residuos se transforman mediante un proceso de pirólisis controlada para obtener un material conocido como biochar, similar al carbón vegetal y caracterizado por su estructura porosa.

Los estudiantes estudian las propiedades de este material para determinar si puede capturar y retener microplásticos presentes en el agua.

Para avanzar con la investigación, la escuela trabaja junto a especialistas del Instituto de Investigaciones en Tecnología Química (Intequi) y del CONICET, que colaboran con equipamiento y técnicas científicas para analizar los materiales obtenidos.

Actualmente, los alumnos realizan diferentes ensayos para observar cómo se comporta el biochar frente a los microplásticos. Los resultados permitirán evaluar el potencial de esta alternativa y determinar qué aspectos necesitan seguir investigándose.

Más allá de los resultados que pueda alcanzar el proyecto, la iniciativa demuestra cómo la educación puede convertirse en un espacio para investigar problemas reales, reutilizar residuos y explorar nuevas alternativas para proteger el ambiente.

El trabajo también se vincula con la participación de los estudiantes en la Feria de Ciencias, un ámbito en el que pueden presentar sus investigaciones, compartir experiencias y acercarse al mundo de la ciencia.