Récord de mora en Argentina: crecen las deudas y casi 7 millones quedaron fuera del crédito

Récord de mora en Argentina: crecen las deudas y casi 7 millones quedaron fuera del crédito

La morosidad en préstamos alcanzó su nivel más alto en 20 años. Casi siete millones de argentinos quedaron excluidos del sistema crediticio y crece la preocupación.

La situación del crédito en Argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados de las últimas dos décadas. Los últimos datos oficiales muestran un fuerte incremento de la morosidad en préstamos personales y comerciales, mientras millones de personas perdieron acceso al financiamiento y las entidades financieras endurecen las condiciones para otorgar nuevos créditos.

De acuerdo con la información publicada por la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la irregularidad en el pago de préstamos familiares pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo, el registro más alto de los últimos veinte años.

En el caso de las empresas, la mora también mostró un crecimiento, al subir del 3,3% al 3,5%, mientras que la irregularidad sobre el total del crédito al sector privado alcanzó el 7,7%.

Los indicadores reflejan un escenario de creciente dificultad para cumplir con las obligaciones financieras, en un contexto donde la recuperación económica todavía no logra traducirse plenamente en una mejora del poder adquisitivo de los hogares y del consumo interno.

Casi siete millones de personas quedaron excluidas del crédito

Uno de los efectos más preocupantes del deterioro financiero es la pérdida de acceso al sistema crediticio.

Según los datos oficiales, más del 27% de quienes habían tomado préstamos dejaron de ser sujetos de crédito, lo que representa cerca de siete millones de argentinos que actualmente no pueden acceder a nuevas líneas de financiamiento ni refinanciar sus compromisos mediante los canales tradicionales.

La situación impacta con mayor fuerza entre los sectores jóvenes.

Las estadísticas muestran que:

  • El 42,8% de las personas de entre 18 y 25 años presenta deudas en mora.
  • Entre quienes tienen 26 y 35 años, el porcentaje llega al 39,3%.
  • En el grupo de 36 a 45 años, la mora alcanza el 31%.
  • Entre los 46 y 55 años, el indicador se ubica en 23,5%.

Estos datos reflejan que la problemática atraviesa distintas franjas etarias, aunque golpea especialmente a quienes recién comienzan su vida financiera.

También aumentó la mora en entidades no bancarias

El deterioro no afecta únicamente a los bancos tradicionales.

Las entidades financieras no bancarias, que representan aproximadamente el 17% del financiamiento destinado a las familias, registraron una morosidad del 32,2% durante mayo.

Hace apenas un año y medio ese porcentaje era inferior al 10%, lo que evidencia un crecimiento muy acelerado de los incumplimientos.

Especialistas señalan que muchas familias recurrieron a este tipo de créditos —generalmente con mayores tasas de interés— para sostener gastos cotidianos ante la pérdida del poder adquisitivo.

Los bancos privados endurecen el acceso a nuevos préstamos

Frente al incremento del riesgo crediticio, gran parte de la banca privada comenzó a restringir el otorgamiento de nuevos créditos.

Entre las principales medidas adoptadas aparecen:

  • mayores requisitos para aprobar préstamos personales;
  • menor actualización de límites de tarjetas de crédito;
  • políticas orientadas a fortalecer balances y reducir exposición al riesgo.

La prioridad del sistema financiero pasó a ser preservar liquidez y disminuir el impacto de una cartera con crecientes niveles de morosidad.

Bancos públicos impulsan programas de refinanciación

A diferencia de la banca privada, algunas entidades públicas optaron por mantener herramientas destinadas a facilitar la regularización de deudas.

Uno de los principales casos es el Banco Provincia, que implementó el programa "Ponete al Día", destinado a refinanciar obligaciones vencidas hasta el 31 de mayo.

El esquema contempla diferentes condiciones según el perfil del cliente y el nivel de atraso.

Entre las alternativas disponibles figuran:

  • tasas del 50% anual para mora temprana;
  • reducción al 39% para quienes perciben ingresos inferiores a cuatro salarios mínimos;
  • tasas del 31% para situaciones de mora más prolongada;
  • refinanciación de tarjetas de crédito en hasta 60 cuotas, con una tasa anual del 41%.

 

Más de 66 mil acuerdos para regularizar deudas

Según datos difundidos por el Banco Provincia, durante los primeros cinco meses del año se concretaron más de 66.000 acuerdos de refinanciación.

Las operaciones involucraron aproximadamente 234.000 millones de pesos, cifra que representa un incremento del 157% respecto del mismo período del año anterior.

El objetivo de estos programas es evitar que quienes atraviesan dificultades económicas queden definitivamente excluidos del sistema financiero formal.

El endeudamiento se consolida como una de las principales preocupaciones

Una encuesta realizada por la consultora Zentrix mostró que el peso de las deudas personales aparece entre las principales inquietudes económicas de la población.

El estudio indica que el 53% de los votantes oficialistas considera que el endeudamiento constituye hoy su mayor preocupación.

Entre quienes se identifican con la oposición predominan la incertidumbre económica y la pérdida del poder adquisitivo, mientras que la posibilidad de ahorrar continúa siendo limitada para una amplia parte de los hogares.

 

Provincias implementan planes para aliviar el endeudamiento

Frente al crecimiento de la morosidad, distintas jurisdicciones comenzaron a desarrollar programas específicos para facilitar la refinanciación.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobó un sistema destinado a préstamos personales y tarjetas de crédito con tasas máximas del 35% anual y plazos mínimos de 24 cuotas para familias con ingresos inferiores a diez salarios mínimos.

A su vez, provincias como Santa Fe, Córdoba, Corrientes y Misiones avanzaron con iniciativas similares, mientras que la provincia de Buenos Aires mantiene vigente su programa con plazos de hasta 72 meses, adaptados según la situación de cada deudor.

 

El Gobierno apuesta a la baja de la inflación para recuperar el crédito

Mientras el Congreso analiza distintos proyectos vinculados al desendeudamiento familiar, el Gobierno nacional sostiene que la recuperación del crédito dependerá de la estabilidad macroeconómica.

Desde el oficialismo consideran que una desaceleración sostenida de la inflación permitirá reducir las tasas de interés, ampliar el acceso al financiamiento y estimular nuevamente el consumo y la inversión.

No obstante, diversos indicadores económicos muestran que la recuperación continúa siendo desigual, mientras el crecimiento de la mora y la exclusión financiera siguen representando uno de los principales desafíos para el sistema económico argentino.