LOS BENEFICIOS DE LA MANZANA HERVIDA PARA EL SISTEMA DIGESTIVO

LOS BENEFICIOS DE LA MANZANA HERVIDA PARA EL SISTEMA DIGESTIVO

Hervida, la manzana libera compuestos como la pectina que ayudan al intestino, alivian molestias gástricas y mejoran la absorción de nutrientes.

LOS BENEFICIOS DE LA MANZANA HERVIDA PARA EL SISTEMA DIGESTIVO

Algunas frutas cocidas pueden potenciar sus propiedades naturales y convertirse en verdaderos aliados para la salud. Una de ellas es la manzana hervida, una preparación sencilla que, según especialistas en nutrición, ayuda a mejorar la salud digestiva, favorece el intestino y permite una mejor absorción de nutrientes.

Cuando se hierve únicamente en agua, la manzana libera una fibra soluble llamada pectina, que le da una textura gelatinosa. Esta sustancia actúa como un prebiótico natural, promoviendo el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino y colaborando con la regeneración de la flora intestinal. Este efecto es especialmente útil en casos de estreñimiento, colon irritable o desequilibrio digestivo.

Además de su sabor suave, la manzana cocida se vuelve más tolerable para quienes tienen problemas gastrointestinales o para los niños pequeños, ya que al cocinarse disminuye su acidez y se vuelve más fácil de digerir. Su consumo es beneficioso tanto en casos de diarrea como de estreñimiento, dependiendo del contexto y la forma de preparación.

La cocción también facilita la liberación de flavonoides como la quercetina, un antioxidante natural que reduce la inflamación intestinal y protege las células frente al daño oxidativo.

Desde la Universidad de Reading (Reino Unido), la directora de la Unidad de Nutrición Humana Hugh Sinclair, Julia Lovegrove, destaca que el consumo regular de manzanas, incluso cocidas, puede beneficiar también la salud cardiovascular, gracias a sus compuestos antioxidantes y antiinflamatorios.

¿Cómo consumirla y cuándo?

Lo ideal es hervir la manzana con cáscara durante unos 10 minutos, sin agregar azúcar ni aditivos, para conservar la mayor cantidad de fibra y compuestos activos. Puede comerse tibia o fría, sola o en forma de puré.

Consumida en el desayuno o antes de dormir, la manzana cocida ayuda a la digestión y genera sensación de saciedad. También es una buena opción durante cuadros gripales o en procesos de recuperación, cuando el cuerpo necesita alimentos suaves, nutritivos y fáciles de digerir.

En definitiva, la manzana hervida es un alimento simple, económico y eficaz que alivia molestias gastrointestinales, favorece la flora intestinal y aporta antioxidantes claves para el bienestar general.