La ONU estimó pérdidas por USD 6.700 millones tras los terremotos en Venezuela

La ONU estimó pérdidas por USD 6.700 millones tras los terremotos en Venezuela

El PNUD informó que los terremotos registrados en Venezuela provocaron daños directos por USD 6.700 millones. Hay 1.430 fallecidos y 8,6 millones de personas afectadas.

Los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio dejaron daños físicos directos estimados en USD 6.700 millones, una cifra que representa aproximadamente el 6% del Producto Bruto Interno (PBI) del país, de acuerdo con una evaluación preliminar difundida por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El organismo internacional señaló que, si bien el impacto económico es de enorme magnitud, el mayor desafío continúa siendo la situación humanitaria de millones de personas afectadas, que ahora enfrentan el proceso de reconstrucción de viviendas, infraestructura y medios de subsistencia.

 

Millones de personas alcanzadas por la tragedia

Los sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, tuvieron su epicentro cerca de la costa norte venezolana y afectaron principalmente a Caracas y los estados de La Guaira, Carabobo, Miranda, Yaracuy y Aragua.

Según el informe del PNUD, alrededor de 8,6 millones de personas estuvieron expuestas a movimientos sísmicos de intensidad moderada o superior.

Además, el estudio indica que aproximadamente 2,1 millones de habitantes soportaron los niveles más intensos del fenómeno.

En cuanto a la infraestructura, el organismo estimó que 1,7 millones de estructuras quedaron ubicadas dentro de las zonas afectadas por los terremotos.

Mientras tanto, el último balance oficial elevó a 1.430 la cantidad de personas fallecidas, aunque las autoridades venezolanas advirtieron que la cifra podría incrementarse debido a que continúan las tareas de búsqueda y rescate en las áreas más comprometidas.

Los daños podrían ser mucho mayores

El PNUD aclaró que los USD 6.700 millones corresponden únicamente a los daños físicos directos, principalmente en viviendas y activos económicos.

La estimación todavía no contempla el impacto sobre la infraestructura crítica, las pérdidas ocasionadas por la interrupción de la actividad económica ni los elevados costos que demandará la reconstrucción integral de las zonas afectadas.

De acuerdo con la experiencia internacional en este tipo de catástrofes, el costo económico total suele ubicarse entre 1,5 y 3 veces el valor de los daños directos inicialmente calculados.

 

Tecnología satelital e inteligencia artificial para evaluar el desastre

La evaluación fue realizada mediante RAPIDA, una herramienta desarrollada por el PNUD que combina imágenes satelitales, inteligencia artificial y sistemas de información geográfica (SIG) para generar un diagnóstico preliminar durante las primeras 72 horas posteriores a un desastre natural.

Gracias a esta tecnología, los especialistas también detectaron posibles interrupciones en el suministro eléctrico en sectores de Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua, a partir de la disminución de la iluminación nocturna registrada por imágenes satelitales.

El organismo indicó que continuará actualizando la información a medida que se incorporen nuevas imágenes y datos de campo, con el objetivo de colaborar con las autoridades venezolanas en la evaluación de daños, víctimas, desplazamientos y necesidades de asistencia.

La importancia de una respuesta rápida

El representante residente del PNUD en Venezuela, Luis Francisco Thais, destacó la necesidad de contar con evaluaciones tempranas para optimizar la respuesta ante emergencias.

"La rapidez y precisión de las evaluaciones iniciales son esenciales para una respuesta efectiva."

El funcionario explicó que herramientas como RAPIDA permiten orientar la asistencia sobre la base de evidencia objetiva y, al mismo tiempo, facilitar procesos de reconstrucción que fortalezcan la resiliencia de las comunidades frente a futuros eventos naturales.

La tragedia continúa movilizando a organismos nacionales e internacionales, mientras avanzan las tareas de asistencia humanitaria y comienza el enorme desafío de reconstruir las zonas más afectadas por uno de los desastres naturales más graves registrados en Venezuela en las últimas décadas.